¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano? Comentario sobre sus términos

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano? ¿Religioso? Su terminología es sin duda judeocristiana. Es solemne, patriarcal. El que lo escribe tiene carácter masculino, y habla de Dios, del Espíritu Santo, de la expiación y del cielo. ¿Es entonces el Curso de Milagros un libro religioso?

Religion by Arcangelo Cascieri | ¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?
Religion by Arcangelo Cascieri | Esta escultura, llamada Religión, resume la cuestión: El hombre hincado sobre una estrella, preguntando a lo Alto.

No creo que pueda dar una respuesta sencilla. Porque el Curso va más allá de un ramo de creencias y dogmas. Va más allá de cualquier etiqueta.

Y sin embargo…

Una anécdota que me sirve de ejemplo para comenzar es esta:

Una vez una persona cercana me pidió que le hablara del Curso. Encontraba que siendo la base tde tanto seminario y autor de autoayuda y similares, podía darle algo nuevo para rumiar. De repente, un camino, una forma de llegar a la Paz.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

Él nació en una familia religiosa, de esas de hueso colorado. Testigos de algo. Fue comenzar a hablar, mencionar las palabras Dios, Espíritu Santo o cielo, y este chavalo salió corriendo como si hubiera visto su peor pesadilla.

Nunca lo logró con el curso. Y fue precisamente su terminología cristiana la barrera que lo aterrorizó y lo hizo rechazarlo de frente y costado.

Lo comprendo.

La más importante de las preguntas humanas

Y sin embargo, ésa barrera es quizás la más importante de sobrepasar. El cuestionamiento más profundo que un ser humano puede hacerse. La inevitable pregunta:

«¿Estoy solo, o formo parte de algo mucho más enorme que yo mismo?»

Es una pregunta base. Y depende de la respuesta que le des, tu vida puede ir hacia una u otra dirección.

Sin embargo, la respuesta es más que obvia: No, no estás sola, o solo.

No existe la soledad más que como estado mental.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

Es imposible estar solo.   Eres parte de miles de comunidades diferentes que ni sabés que existen. Y si querés que me vaya al extremo, digamos que formas parte de la comunidad de los 39 trillones de seres vivos que habitan tu cuerpo… Y ni siquiera sabes cuál de todos ellos eres.

Sos parte de la comunidad humana, parte de este fractal social en que nos vamos convirtiendo en grupos más y más pequeños. Pero nunca, bajo ninguna circunstancia, estas realmente sola o solo.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

Parece que eres el centro de todo. 360 grados de percepción te lo confirman. Y un planeta redondo, donde todos los puntos son su centro, es lo hace parecer tan brutalmente evidente que duele. Crees que eres el protagonista de esta historia. La estrella de tu cuento.

Bájate de ahí: No es cierto.

Eres parte de todo. Somos colmena, hormiguero. Universo.

Entonces llegamos a la primera parada. ¿Podemos afirmar que no estamos solos?

Esa intro era necesaria solo para bajarte de una pedrada de la arrogancia de creer que estamos solos. La respuesta es NO.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

El cristianismo, en muchas de sus acepciones, se ha convertido en una corriente que amas o detestas. Raramente hallas términos medios.

O lo consideras irracional y absurdo o de plano prejuicioso y primitivo.

O bien es el camino que seguís, el camino del pastor de tu iglesia, el camino bíblico, el de la creencia que afirma que Jesús se sacrificó para que vos te salvaras.

Un Curso de Milagros es otra cosa.

Pero si querés que te defina lo más básico de Un Curso de Milagros desde esa perspectiva, la premisa es: cuestionalo todo, en todos los momentos.

Cuestioná Dios. El término, la idea, el concepto.  Es una palabra, cuatro letras, las podés volver al revés, ponerlas en vertical, buscar cada una de las formas de decir la palabra. Sigue teniendo el significado que le das TÚ.

El rollo es que con frecuencia los significados están enterrados en los tanques sépticos del subconsciente, ocultos, oscuros, invisibilizados por el terror que nos causan.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

Y Dios, si, es aterrorizante. A más niveles de los que imaginamos. Desde el papá de Jesús, Jesús mismo, Orus, o Zeus, sea dios un dictador invisible que gobierna el universo, o un signo de dólares que promete que si llegás a él, tendrás el cielo, todos asustan, molestan, inquietan… ¿Hay diferencia? Ninguna. Todos los dioses están hechos a imagen y semejanza de sus seguidores.

Cuestión de significados… ¿Viste?

Las mitologías siempre nos fallan. Son demasiado humanas para no fallar más temprano que tarde.

Las creencias teóricas, los tratados filosóficos, fallan. Las ideas religiosas se contradicen, se revelan absurdas, o manipuladas y manipuladoras. Más temprano que tarde, las teorías caen de sus pedestales y nos muestran cómo la luz se cuela por sus hoyos negros.

El Curso es otra cosa, y va más allá. Además te lo dice de frente:

Aprender este curso requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. Ni uno solo debe quedar oculto y encubierto, pues ello pondría en peligro tu aprendizaje. Ninguna creencia es neutra. (Capítulo 24, 2 introducción)

No te tengo una respuesta definitiva. Solo el llamado a cuestionar lo que te detiene, lo que te asusta, lo que te choca.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano?

Cuestiona lo que percibes, lo que sientes, lo que piensas. Sólo de esa manera vas a llegar a Lo Real. Lo único que vale la pena en serio encontrar.

¿Te joden las palabras jesús, cristo, dios, espíritu, santidad, pecado, y similares? ¿O te resulta inapropiado que emplee el término «joder» en la misma interrogante que todas estas?

¿Para qué te jode? ¿Qué defendés? o ¿De qué te defendés?

Si te atrevés a hacerte las preguntas siquiera, de repente el Curso te puede dar respuestas.

¿Es Un Curso de Milagros un libro cristiano? Esa respuesta no te la puedo dar yo.

Solo puedes experimentarlo y darte a ti misma o a ti mismo, la respuesta.

 

 

 

Sísifo feliz o, lo que me dió Pol Gise.

«Sísifo, el hombre que engañó a la muerte», es un libro publicado por el autor español Pol Gise. Ha sido un enorme gusto leerlo/escucharlo y su lección es una que lo vale todo. Seguí leyendo si te interesa sentir que intentarlo lo vale. 🙂

Pol Gise es un joven escritor español a quien conocí gracias a una de mis hijas en un canal brillante en que expone el teatro de las mitologías con emoticones. Lo conocí yo a él, que no al revés, aunque habla tan bien y tiene tal sentido del humor que siempre hay una parte en mí que le reprocharía no saludarme de abrazo si nos cruzamos en la calle.

Pol es un tipo profundamente y maravillosamente fértil.

Ha escrito tres fantásticos libros. Como sus «chismecitos» y su podcast. El primero, «Hades, el dios menos malo«; el segundo, «Hércules, el héroe que no quiso serlo«. Y por último y muy recientemente, «Sísifo, el hombre que engañó a la muerte«.

Y su canal de Youtube se me ha convertido en un santuario donde descanso de muchas vainas y que sin duda pone mi mente en un lugar literalmente fantástico, en esta humanidad brutal y a veces inevitablemente cómica que traen las historias de la mitología griega.


Dejo acá el link a toda la información de Pol Gise: https://linktr.ee/polgise 


Pero su último libro, Sísifo, me colocó en un mirador del que nunca había contemplado la vista.

Pol me mostró a Sísifo feliz. 

OK, vamos al principio…

Sisifo, el hombre que engañó a la muerte de Pol Gise

Sísifo tiene una historia larga e intensa, ante todo un ser humano, de pe a pa.

Ingenioso, astuto, jodido a ratos. Creativo, por decir poco. Que lo logra, de una u otra manera. Inevitablemente me recordó a nuestro Uvieta y su Muerte en el palo de uvas, mientras tenía a Tánatos encerrado en el armario. No me meto en detalles, escúchate o léete el libro, que lo vale a cada instante. Y si no, ¡fijo Pol tiene la historia resumida en alguno de sus videos!

No me voy a meter ahí, siempre está el recurso de Google si te interesa. Lo que es trascendente es la parte de la historia de Sísifo que nos toca a todos.

La parte de su historia de que la hablamos más o menos así:  «Sísifo es aquel que castigaron subiendo y subiendo -a la cima de una montaña- una piedra que siempre se vuelve a caer». El «papá de la frustración» en mi universo, el símbolo del desengaño, el más fenomenal testigo de que la puta esperanza tenía razones para estar en la caja de Pandora…  Eso creí hasta que leí el libro de Pol.


Este año mi piedra de colores ha subido y bajado una y otra vez, de muchas y variadas formas.

La Vida me obligó de alguna manera, por un lado porque se me bajó casi a cero la escritura creativa, y por otro porque en serio creo en lo que sale de mi pincel.

He subido la montaña docenas de veces este año, sintiendo el agua al cuello frecuentemente; uno y otro y otro chance, proyecto, idea, camino, solución… y la puta piedra vuelve a irse para abajo, no importa lo que haga o deje de hacer.

Con una frecuencia vergonzosa he querido renunciar, patearla y mandar todo al carajo. Al final, no. Va de nuevo la piedra para arriba, y yo empujando, y a estas alturas inevitablemente amargada y sintiendo un cansancio infinito.

Este sitio (www.olgasaenz.com / www.thecostaricapodcast.com) es un resultado de eso. Una piedra más que subir, a ver si lo logramos de una puta vez.

(Un tema del que me interesa hablar por aparte, porque a los guías y a turismo les puede interesar)

Y no… esta también se cae, por pequeñita que parezca ser. ¡Ah! La puñetera gravedad.

Hasta aquí la historia. Un cuento de intentos fallidos. Un fracaso tras otro, tras otro.

La esperanza puesta en un día que no es hoy, justamente.

Batallando con el miedo y el desconcierto que a ratos parecen pegarme unas palizas de padre y señor mío. Atenazada por el calendario imaginario, que trae un montón de también imaginarias espadas de Damocles: la renta, el pago de servicios y detallitos similares.

Tentada con abandonar todos los días y volviendo a comenzar este día sí, y el otro también. Pero agüevada de intentarlo tanto y sentir que no lo logro.

Hasta que leí el final de este maravilloso Sísifo. Ese que me enseña que, de alguna manera, éste intentarlo indefinidamente ES el proyecto, ES el verdadero disfrute de toda esta odisea. Ese intentarlo, es la meta. La única importante a la hora de las horas.

La auténtica maravilla no sucede al final de la aventura. Lo Verdadero, lo Importante y lo más FELIZ está en cada pincelada, en cada palabra, en cada intento, aunque aparentemente siga perdiendo el tiempo y el enésimo tanteo.

Y aunque con intensa frecuencia vea la cima desde lo bajo con rencor y autocompasión, y sienta que por mucho que quiera no lo voy a lograr nunca… Aquí estoy, comenzando una pintura más, escribiendo más letras, más artículos, acomodando las pinturas por aquello de que alguien venga a verlas.

Subiendo mi piedra de colores una vez más.

Porque de eso se trata Sísifo, y Vivir.

A la hora de las horas es intentarlo, tanto si se logra como si no. Estamos en el ahora, subiendo, creyendo, viendo posibilidades, respirando. Vivos. Sin duda, vivos. 

Gracias, Pol Gise, por esa maravilla que nos traés en cada palabra y cada letra. 

Y gracias a vos, si leíste hasta el final, por leerme, por apoyar y por subir tu propia piedra, que a todos nos toca. El triunfo no es dejarla arriba… Es subirla, todas las veces, todos los días. Con o sin cansancio, con o sin esperanza.

La Paz, o es activa o no es Paz. Y mi paz hoy está en intentarlo con amor, cantando a ratos, bailando en otras, sonriendo y riéndome mientras lo intento. Y llorando y cabreándome y mandando todo a la mierda, ¡también!

En eso radica la libertad cotidiana, que al final es la única verdadera Cima que importa.

Ahí te la dejo, voy a ir a acomodar las pinturas. Tal vez llegue grupo hoy. 🙂

Mil gracias.

 

 

 

¿Por qué estudio Un Curso de Milagros? ¿De qué se trata?

¿Por qué estudio Un Curso de Milagros? ¿De qué se trata? Un Curso de Milagros es un libro, un camino espiritual, un punto de vista, una decisión cotidiana y un manual de herramientas.
No siempre he estado de acuerdo con todo lo que propone, sin embargo, con el paso de los años, el Curso me ha dado más fortaleza, fe y paz que cualquier otra cosa en éste caos de mundo.

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Experiencia en mi Estudio de Arte en San José

Con alguna frecuencia vienen guías turísticos a mi estudio de arte en San Jose, a orillas del Morazán, sea porque quieren la experiencia de la galería para sus clientes o porque tienen a alguien que quiere comprar arte. Esta en particular fue una hermosa experiencia llena de amor y de alguna manera de misterio.

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La increíblemente inútil trascendencia del arte.

Mono de agua

 

El arte es sólo un instante. Eso es todo.

Es un momento en el oído de una ola que interpretamos como música, es una pieza de decoración que nos llama la atención y que sólo puede abarcar un punto a la vez. Si a un artista le va muy bien, se convierte en un objeto de colección. Inútil y sin propósito. A lo más que llega es a ser un item de colección, en un museo, o una sala para recibir las visitas.

¡Y sin embargo! Y, sin embargo, se pagan millones por obras de tal o cual artista. El arte es un símbolo de estatus, una forma de demostrar que puedo permitirme el precio de tener una «obra original» colgada en la pared.

¿No es fascinante?

El arte no sirve para nada y, sin embargo, es caro. Y un signo de cultura, sensibilidad y conocimiento. Se supone que a la «gente culta» le gusta el arte… ¿No es así?

¿Por qué un conjunto de elementos tan inútiles sigue prosperando en los peores tiempos? ¿No te lo has preguntado? Yo me lo estoy preguntando desde que empecé a pintar.

¿Por qué nos fascina?

Además, ¿por qué sigo creando arte, tanto si la gente lo compra como si no?

Es una pregunta que siempre me he hecho seriamente. Me hago la pregunta ahora que mi arte está escondido en mi casa, y cuando veía a la gente asombrada ante él en la galería, me la hago mientras escribo esto… ¿Por qué nos fascina la creatividad? ¿Qué tiene la expresión artística que nos llega tan hondo?

En este momento, me pregunto: ¿Para qué escribo… si los que me leen ya saben de lo que hablo, y a los que me gustaría hablar no les interesa? ¿Por qué sigo escribiendo, por inútil que sea?

¡Y lo que es peor! ¿Por qué pinto? ¡Tan caro como es! Aunque me esfuerzo, no veo su utilidad en la vida cotidiana.

Quiero decir, hago arte, un esfuerzo totalmente desechable y prescindible Y sin embargo… No ha habido un solo día en los últimos nueve años en que pintar no se haya sentido tan necesario como respirar.

Es inexplicable, indescriptible. No hay nada en el tiempo/espacio que se le pueda comparar y, sin embargo, todos lo hemos experimentado alguna vez. Incluso si no sos un «artista oficial» (yo no soy un artista «oficial» porque no tengo un título de una academia o universidad, ¡ojo!).Lo has sentido, aunque sea mínimamente, en el ritmo juguetón de una canción o una mirada en una fotografía que te atrapó.

Por qué… ¡Oh! ¿Por qué? Puede que tenga una explicación.

El arte es la comunicación más pura del Misterio con el Espíritu humano.

Nadie puede describirlo, nadie puede encapsularlo. Y todo artista sabe en el fondo de su corazón, contra la resistencia de su ego, que tiene poco o nada que ver con su obra. Simplemente atraviesa el silencio de nuestras manos, de nuestros dedos, de nuestros cuerpos, y estalla en millones de pedazos que nunca llegaremos a comprender.

Nadie conoce el alcance de la influencia de su presencia en el planeta. Sin embargo, el toro de Altamira lleva miles de años guiñándonos el ojo sin necesitar nada de su artista.

Repito: nadie sabe el alcance de la influencia que su presencia tiene en el planeta.

Conocemos algunos, desde Platón hasta Mozart. Los nombres nunca son importantes. De hecho, el ser humano detrás del artista nunca lo es. Lo trascendente es siempre el mensaje.

Lo esencial del arte es su comunicación con lo inefable. (Para quienes no sepan lo que significa «inefable», es una bonita palabra dominical para describir lo que ni siquiera puede imaginarse).

El arte habla directamente a tu espíritu. Y la mayoría de las veces, no tienes ni idea de lo que está diciendo, pero te cambia por dentro, dejándote asombrado, conmovido y maravillado. Lo sublime y lo grotesco por igual.

Se comunica a través del tiempo y el espacio. No es algo que el artista pueda captar. Está ahí, a pesar de los números y las estadísticas, a pesar de las guerras y el terror, a pesar del brutal aburrimiento de la comodidad. Está ahí, hablándonos a través de Beethoven y Metallica, de Kandinsky y del griego que pulió la Venus de Milo.

Estaba ahí, en cada paso de baile de Isadora Duncan, todo desapareció en la bruma del tiempo, e inesperadamente lo encontraremos en la plataforma común de todos los mortales. En el instante infinitesimal de un acorde o una palabra hablada que mueve algo, que crea un revuelo. ¡O alegría, o lo que sea!

Está ahí, a través de cualquiera que lleve su pasión como estandarte y se permita estar en un estado de asombro permanente.

Está ahí.

Como siempre es todo. Habla con nosotros.

Se extiende como la hiedra y lo cubre todo a las mil maravillas.

Al final, los artistas son como niños a los que les encanta jugar sin parar. Y tal vez, sólo tal vez, sólo seamos mensajeros de Otra Voz, recordando a todo el mundo la importancia absoluta de divertirse.

🙂

 

 

¿Soy un mono soñando que es Dios? ¿O un dios, soñando que es mono? 

mono soñando que es dios, dios soñando que es mono

¿Mono soñando que es dios, dios soñando que es mono? No creo que podamos saber jamás la respuesta, más allá de la experiencia que percibimos desde una u otra esquina de la conciencia.

mono soñando que es dios, dios soñando que es mono
Stoned Ape – Colección Privada.

Tengo la buena fortuna de vivir al lado de un bosque tropical nuboso en Monteverde, Costa Rica.  Y probablemente los monos capuchinos de la zona son mis visitantes más constantes.

Me encanta verlos, y de cuánto en vez, voluntaria, o involuntariamente les he dado fruta. Y entonces vuelven y vuelven.

Hoy los estuve observando largamente. Por un lado desde la inevitable pintora, y por el otro, desde la filósofa que busca en su mirada nerviosa y pequeña las respuestas a las dos únicas preguntas importantes. «¿Qué soy? y ¿Qué es Dios?»

¿Soy un mono soñando que es Dios? ¿O un dios, soñando que es mono?

mono soñando que es dios, dios soñando que es mono

El asunto acá es que le pago demasiado homenaje al Sapiens, esta definición en la que somos medio monos y medio dioses y con la que consolamos todos los misterios.

Sapiens es eso ¿verdad? Cómo una cantina en la mitad de un cruce. Puedo elegir al mono, o puedo elegir al dios. Quizás ésa sea la única prerrogativa de nuestro diminuto y poderoso libre albedrío.

Si elijo al mono, entro en la persistente ilusión del tiempo.

Si juego al dios,…¡Oh! Esa no es una decisión. Porque «dios» es al fin, el puto misterio de la conciencia.

La única decisión que tomo -más frecuentemente de lo  que me gustaría admitir- es olvidarme del Todo que soy para concentrarme en la pequeña expresión de un mono. El dios no es perceptual. Lo que analiza esto es el mono, siempre buscando eternidades donde no se le han perdido.

Digo el «dios» como decir «papaya» o «pluma» «o número dos». Es un término para definir el misterio que no entiendo, pero que está ahi, inevitable. Soy consciente. No hay forma de evitar ésta dura pregunta. Existo y percibo.

El asunto es que percibo hasta el pensamiento que dice que percibo.

El asunto es que no sé si alguna vez pienso algo, o siento algo desde el misterio de mi conciencia.

Veo esto… ¿Quién? ¿Quién ve?

El cuerpo… El cuerpo ve. No, el cuerpo transmite la imagen. Yo la percibo… ¿Qué putas es «yo»?

Como una borracha bebiendo inconsciencia me percibo haciéndome preguntas, buscando verdades. (Sólo describo acá cómo se mueve la conciencia.) A lo Amelie, no puedo evitar imaginar a Ipathia, a Platón, a Jesús y a Buda descubriendo esta misma verdad: «No tengo idea de lo que soy. Ni idea.»

Y no tengo idea de con qué me comunico. Ni idea. Le llamo dios. Como decir papaya. Da igual el nombre. Me comunico con algo, siempre. Inevitablemente. Percibo y me comunico.

¿Percibo que me comunico? No lo sé tampoco.

mono soñando que es dios, dios soñando que es mono
Perezoso – a la venta

No puedo definir la verdadera comunicación. Se conecta, es una experiencia. La comunicación es ilusoria también.

Más allá de la comunicación hay algo. Hay todo. Más allá está el misterio. Lo «otro» que existe y que no sé qué es.

¿Siento reverencia ante éso «otro»? No lo sé. El CM me dice que sentirla es obvio. Pero como puedo reverenciar lo que no sé qué es?

Ayer leí algo que me tocó: El escéptico se lee todos los libros y aún así duda de todo. El religioso se lee un sólo libro y no pone nada en duda.

Me hace gracia, porque me puedo poner en ambas perspectivas, y ambas tienen razón.

Si pienso en el Curso (Ese único» libro que vino a responder a casi todas mis verdaderas preguntas), la experiencia del Curso -que no es en si un momento pirotécnico- es una solución permanente, un verdadero «lavar de pecados» incomprensible e inefable.

El resultado permanente del perdón que define a Un Curso de Milagros hace que, de alguna manera, no pueda ponerlo en duda. La experiencia inefable de que estás en Paz con algo con lo que en algún momento tuviste una guerra dramática y violenta… ¿Esa? no la puedo ni negar, ni dudar. Lo vivo, Permanentemente.

Ante todo porque exista o no «Lo Otro», seamos un fenómeno bioquímico separado de todo (Hasta escribirlo me suena TAN primitivo), seamos por fin, un mono soñando que es dios, la experiencia de vivir está presente. Incomprensiblemente.

Y no tiene la menor importancia, quién sueña esta vaina porque Pink Floyd, en su concierto Pulse, en 1994, es absolutamente impresionante. 🙂

Gracias por leerme.

 

Autonomía desde el punto de vista del espíritu libre

Self Empowerment

El empoderamiento personal, desde mi punto de vista, tiene que ver con la autoconciencia, la confianza, el sentido de propósito, la capacidad de atención plena y las relaciones positivas.

Confianza | Autonomía

Cualquiera que me conozca puede dar fe de que he experimentado grandes altibajos y idas y vueltas. Soy madre soltera de cinco hijos de cuatro padres diferentes y fui guía turística autónoma durante toda su infancia. Sólo eso ya te habla de autocapacitación.

No sólo el hecho de haber vivido mi vida fuera de los caminos convencionales, sino también el haber seguido siendo independiente y persiguiendo mi pasión, incluso con las responsabilidades más duras.

Sé lo que es el autoempoderamiento… De lo contrario, no habría sobrevivido a décadas de continuo caos emocional y terrible estrés mental.

Quería ser responsable con los niños, pero también quería viajar. Quería viajar pero, para hacerlo, asumí las necesidades y deseos de mis pasajeros de gira.

Quería asumir mis compromisos, pero una parte importante de mi responsabilidad, según mis valores internos, es ser feliz y libre.

Era un enigma, que hasta hoy, no tengo ni idea de cómo gestionar. Sé feliz y libre, pero responsable y comprometido. Parece un oxímoron.

Las secuelas son tan caóticas como la propia epopeya:

Perdí mi herencia completa en el proceso y probablemente cometí toneladas de errores en la crianza de mis hijos (Eso es otro blog por sí solo), me convertí en una experta en hacerme daño y terminé escudándome en el romanticismo para no perder la cabeza. Sin embargo, he vivido. Verdadera, intensa y groseramente a veces. Pero todo lo que hice, y todo lo que hago, hasta hoy, procede de una profunda e insondable confianza en mí mismo.

Por lo tanto, quiero escribir un poco sobre el auto-empoderamiento, porque aunque ha sido uno de mis mayores retos, también ha sido el trampolín que he utilizado para cualquier emprendimiento.

Autoconocimiento:

Besarse a uno mismo | Autocapacitación
Besarse a uno mismo | Autocapacitación

La autonomía empieza por la conciencia de uno mismo. Se trata de entender quién soy, en qué creo y qué me motiva. A medida que he ido envejeciendo, me he tomado tiempo para reflexionar sobre mis experiencias vitales e identificar pautas en mi forma de pensar y comportarme. Esta introspección me ha proporcionado un conocimiento más profundo de mí misma y me ha permitido tomar decisiones más informadas y auténticas sobre mi vida.

Más información sobre la autoconciencia aquí.

Comprender y aceptar mis emociones

Otro aspecto importante de la autonomía es comprender y gestionar mis emociones. He aprendido que cuando comprendo mis desencadenantes emocionales, puedo tomar decisiones más conscientes sobre cómo responder a ellos, en lugar de dejar que mis emociones me controlen.

Confianza | Autonomía

Esto me ha hecho más estable emocionalmente y resistente y ha reducido el estrés y la ansiedad en mi vida.

Habilidades de comunicación

También he descubierto que la autonomía me permite comunicarme más eficazmente con los demás. Al comprender mis propios pensamientos y sentimientos, estoy mejor preparada para articular mis necesidades y perspectivas, lo que me ha llevado a tener relaciones más productivas y satisfactorias.

Además, tengo más confianza en mis capacidades y es menos probable que busque la validación de los demás, lo que me ha permitido establecer relaciones más sólidas basadas en el respeto y la confianza mutuos.

Sentido de la misión

Además, la autonomía me ha permitido perseguir mis pasiones e intereses con mayor determinación y determinación.

He aprendido a fijarme objetivos acordes con mis valores y aspiraciones, y tengo la confianza necesaria para perseguirlos con pasión y dedicación. Esto me ha dado una mayor sensación de propósito y realización en mi vida.

Autoaceptación

Por último, la autonomía me ha ayudado a ser más tolerante y compasiva conmigo misma. He aprendido a concederme gracia y perdón, en lugar de buscar constantemente la perfección. Esto ha cultivado un mayor sentimiento de amor propio y autoaceptación, esencial para el bienestar general y la felicidad.

Para terminar

En conclusión, la autonomía ha tenido un profundo impacto en mi vida. Me ha permitido superar retos, forjar relaciones más sólidas, perseguir mis pasiones y cultivar el amor y la aceptación de mí misma. Animo a todo el mundo, independientemente de su edad, a que invierta tiempo y esfuerzo en capacitarse, ya que puede mejorar enormemente su vida y su bienestar general.

 

Camina solo por el Bosque Nuboso de Monteverde al menos una vez

Monteverde alberga algunas de las reservas de bosque nuboso más impresionantes del mundo. Desde la Reserva de Curicancha hasta la Reserva del Bosque Nuboso de Monteverde, cada una ofrece senderos únicos repletos de fauna diversa y vistas impresionantes. Estas reservas están diseñadas para la exploración, permitiéndote deambular a tu propio ritmo y conectar de verdad con la naturaleza. Tanto si eres un excursionista experimentado como si es tu primera vez, caminar solo por este entorno mágico te dejará recuerdos inolvidables y un nuevo aprecio por la soledad.

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