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La metamorfosis es el proceso en que la oruga hace un capullo y se queda ahí, por un par de semanas, o meses, hasta que se transforma en mariposa.

Creemos que de alguna mágica manera, a la oruga le salen patitas distintas, y alas y que lo que vemos es la oruga convertida. Pero no. Para transformarse en mariposa la oruga se desintegra. Queda convertida en un líquido plasmático y luego desde ése plasma se va formando la mariposa.
La fase de la “pupa” es cuando desaparece como oruga.
(Luego vendrá el capullo, la fase en la que se forma la mariposa)
Llevo una semana acá y no puedo decir que haya sido todo rosas y unicornios. Me doy cuenta sin embargo y a cuenta cabal cuánto apego he tenido por la vida maravillosa en mi casa en Heredia.
Es difícil de comprender que se haga algo sin saber los propósitos y las causas. Quemar las naves, dejarlo todo y montarse en un avión e irse a otro país, porque si, y nada más.
Parece una locura, si no una franca y completa estupidez, mucho más cuando se tenía una vida hermosa y en paz. Y sin embargo, no. Es mucho más profundo que eso.
De los regalos más fascinantes que nos da el perdón en serio es que te das cuenta de que no pasó nada. En serio nada. No hay peligros. Te das cuenta de que en serio nada Real puede ser amenazado y que, sin importar lo que los sentidos te dicen, todo, siempre está bien.
Otro es una comunicación fluida con tu Voz Interna. Como si llevaras un piloto interno que te dirige, inescrutablemente a través de los eventos y las situaciones.
Entender que el ego NO existe, es indispensable.
NO hay forma de cometer errores. Y toda culpa está injustificada.
Mientras escribo esto, tengo la mente y las emociones muy revueltos. Me duele (Emocionalmente) el pecho, me hace falta todo lo conocido y lo querido. Desde mis hijos y mi perra hasta los colibríes y el sonido de los pinos encima de mi casa.
Pasado mañana se llevan a Olya a su nueva casa, una finca en la zona de los Santos. El chalet será desocupado en tres días y otra gente, y otros perros estarán ahí. Mis cosas distribuidas entre mis hijos.
Lo escribo y se me agolpa el llanto en la garganta.
Morir no es fácil, nos da tanto miedo dejar todo a lo que le hemos dado significados.
Un par de días antes de venirme para acá, me senté en el jardín y hablé con los árboles, el río, las flores, mis matas de chayote y ayote y les dije adiós, con todo el amor y la gratitud del mundo.
En realidad no me quería ir. Hacía un año que me había tocado un viaje por un asunto de familia e hice un enorme berrinche por tener que viajar cuatro días.
¿Porqué entonces hice ésto? ¿Porqué venirme por cuatro meses a un país en el que no tengo historia ni a nadie conocido o querido? ¿Porque dejar un remanso de paz para venirme a vivir a un caótico y multitudinario laberinto de cemento, ruido y humo?
En principio porque las decisiones nunca las tomamos nosotros “la falsa prerrogativa de tomar decisiones”, dice el CM en el capítulo 8.
No. No hay razones aparentes. Y sin embargo, ya encontré al menos una: Si mi Paz depende de mi entorno, no es MI paz.
Si yo no soy Paz dondequiera que vaya, entonces hay que sanar aquello en mi que no sea Paz.
El dolor primario del ser humano, según el CM, viene de la sensación de estar separados.
Toma todas las formas que se nos pueden ocurrir. Enojo con el vecino por poner rancheras desde las 5 de la mañana, tristeza por ver basura en la calle. Sensaciones de soledad, frustración, rechazo, abandono y todas las yerbas similares.
Todo dolor viene de la sensación de que estamos separados.
Y creo, que el cuento del “pecado original”, ese que en el catolicismo se “lava” con el bautismo, es justo esa sensación. La separación del Amor. Alejarnos de lo conocido y lo amado solo nos mete el dedo en ésa herida.
Hoy estoy ahi.
Y agradezco profundamente la oportunidad de ver este dolor, de sentirlo y sentirlo y sentirlo.
Es profundo y se siente enorme, más, no hay grados de dificultad en los milagros.
No hay nada “más profundo” o “más enorme”. Es una sensación a la que yo le he puesto todos los significados.
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Hace un tiempo tuve una experiencia muy interesante. Baste decir que fue una situación inducida que me llevó a creer por un momento que era posible que hubiera muerto y no sabía si, al abrir los ojos, iba a ver mi ventana y mi casa o si iba a encontrarme en otro cuerpo y otra experiencia de vida.
Supe mientras me preparaba para abrir los ojos, que olga y todo lo que ella significa iba a ser olvidado.
Supe que todo lo querido, todo lo conocido, todo lo que creo hermoso y cálido en mi vida, mis hijos, mi perra, mi historia de viajes, bosques y mares, mi personalidad intensa, mis emociones a flor de piel, mi sentido del humor… TODO, va a desaparecer. TODO.
Olga va a desaparecer.
Porque al final Olga es sólo polvo en el viento. Olga es irreal, no existe. Por querida y trabajada que haya sido. Sin importar cuánto tiempo y trabajo le haya dedicado a ser mejor, más feliz, más “buena”, más inteligente, solidaria o preparada, Olga es polvo, nada más.
Lo escribo y el dolor se intensifica. Soltar la vida de Olga es inevitable. Y si quiero ser libre (Y quiero ser libre) y si quiero volver al Amor en serio, tengo que soltar mi apego por todo lo que creo que es Olga.
Mucha gente acá sabe que hace diez años más o menos, lo perdí todo. Casas, carros, status, carrera, belleza física, pareja y salud. Me costó varios años perdonar a Dios. Hasta que una noche entendí que lo único que había perdido era la idea de que yo era mi status, mi cuerpo, o mi trabajo. Y que ahora soy libre de ésas ideas.
Diez años después, de nuevo estoy acá. Con otra perspectiva completamente.
Me sé amada. Sé que tengo una vida feliz, sin importar donde esté o si estoy sola o rodeada de gente y lugares amados. Mi Voz Interna me acompaña, me guía, me protege. Sutilmente, y con una gentileza que siempre me hace sonreír.
Comprender que no hay forma de tomar decisiones y que esto es pasado hace todo más fácil. (No tengo la sombra ni la posibilidad de haber cometido un error, ni de castigarme por éso).
Porque ahora veo esto y comprendo que voy a entender la historia en retrospectiva, que estoy pasando por una metamorfosis y que la oruga tiene que desaparecer para que la mariposa pueda volar.
Hoy, sentada en un apartamentito diminuto, sumida en el cemento y en una ciudad gigante y sin tener idea de para donde voy, sé que lo único que tengo que hacer es sentir lo que estoy sintiendo y si hay dolor entregarlo para ser re-interpretado. Eso es todo.
No tengo que hacer nada. Sólo entregar mis emociones para que sean re-interpretadas. Este dolor no es Real. Es una sensación a la que le he dado un significado, y una historia. Pero no es Real.
Y yo soy, ante todo y sobre todo Paz. Donde quiera que esté.
Tenemos una película feliz, por contradictorio que parezca esto en éste momento. No hablo de la mía, hablo del Yo que somos en realidad. TODOS, TODO.

En un día en que el mundo parece estremecerse entre guerras, terremotos y otras yerbas, solo podemos fijar la atención en Jesús (Nuestro Yo Superior) caminando sobre las aguas (Emociones), y fijar la vista en ése Ser en nosotros, saber que podemos también caminar por encima de la tormenta y sonreír tranquilos, porque al final, NADA REAL PUEDE SER AMENAZADO. NADA IRREAL EXISTE. Y EN ESO RADICA LA PAZ DE DIOS.

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